¡Manos a la obra! Hoy veremos los pasos para trasplantar una planta de interior. Estos pasos son prácticamente los mismos para todo tipo de plantas de interior. Antes de empezar, asegúrate de tener mezclas de tierra de alta calidad, ya que pueden facilitar mucho el trasplante.
¿Cuándo trasplantar una planta?
Las plantas deben trasplantarse una vez cada 12-18 meses, por lo general, aunque es preferible esperar hasta la primavera o el verano para trasplantar tus plantas de interior. Hazte las siguientes preguntas; si una o más son ciertas, probablemente sea una buena idea trasplantar:
- ¿Mi planta tiene mucho peso en la parte superior y se cae fácilmente?
- ¿Las raíces crecen a través de los agujeros de drenaje de la maceta?
- ¿Las raíces empujan la planta hacia fuera de la maceta?
- ¿Tu planta se seca más rápido de lo habitual? (Ten en cuenta que esto también depende de las estaciones, en verano se secará más rápido que en invierno).
- ¿Tu planta crece más lento de lo normal? (¡Esto también puede deberse a la latencia invernal o a una deficiencia de nutrientes!).
- Han pasado años desde que trasplantaste la planta.
- La tierra actual es de mala calidad.
Aunque hay mucha gente que afirma que a algunos tipos de plantas les va muy bien con las raíces apretadas, por experiencia siempre he visto un aumento en el crecimiento después de trasplantarlas correctamente.
¿Por qué trasplantar tu planta?
¡Trasplantar tus plantas tiene muchas ventajas! Tu planta recibirá nuevos nutrientes para impulsar su crecimiento y también tendrá mucho más espacio para expandir su sistema radicular. Si se hace correctamente, tu planta estará muy contenta.
¿Cómo trasplantar tu planta?
Esto es lo que necesitas:
- Tu planta
- Una maceta nueva, entre 2 y 6 cm más grande que la actual, con agujeros de drenaje
- Tierra fresca para macetas
- Guantes (opcional, ¡usar las manos desnudas te hará sentir como un auténtico jardinero!)
Paso 1: Elige una maceta más grande
Recomiendo elegir una maceta al menos 2 cm (¾ pulgada) más grande, tanto en anchura como en altura. Cuanto más grande sea, más espacio tendrá la planta para crecer, pero una maceta demasiado grande dificultará que la planta absorba toda el agua a tiempo. Esto aumenta el riesgo de que se pudran las raíces. Obtén más información sobre cómo elegir la maceta perfecta.
Paso 2: Saca la planta de la maceta actual
Para sacar fácilmente la planta de la maceta, hazla rodar entre tus manos mientras la aprietas suavemente. Aprieta poco a poco con más fuerza hasta que la planta salga de la maceta. Sujeta la planta por la base, donde los tallos o troncos se unen con la tierra.
Paso 3: Elimina la tierra vieja de las raíces
Cepilla suavemente las raíces viejas con los dedos hasta que se haya eliminado la mayor parte de la tierra vieja. Si lo deseas, puedes colocar las raíces bajo el grifo (¡con agua tibia!) para eliminar los trozos más pequeños. Debes sentir como si estuvieras masajeando el cepellón.
Si la planta tiene las raíces muy enredadas, es posible que tengas que romper algunas raíces para desenredarla. ¡No te preocupes! Agitar las raíces ayudará a promover el crecimiento de nuevas raíces. Simplemente no las rompas todas.
Paso 4: Llena la nueva maceta con ⅓ de la nueva mezcla de tierra
Aplana suavemente la tierra con las manos.
Paso 5: Coloca la planta y añade el resto de la nueva tierra
Sujeta la planta de manera que la base del tallo quede a unos 1-2 cm (½ -¾ pulgada) por debajo de la parte superior de la maceta. Añade tierra y asegúrate de que la planta se mantenga a la altura correcta. Asegúrate de que la tierra llene todos los espacios de la maceta, golpéala y apriétala suavemente una vez que la hayas llenado.
Asegúrate de dejar al menos 1 cm (½ pulgada) libre desde la parte superior de la maceta. De esta manera, si la riegas, el agua no se derramará por el borde de la maceta.
Paso 6: Riega tu planta y ¡disfrútala!
Riega bien tu planta, esto ayudará a tu amiga verde, ligeramente estresada, a adaptarse a su nueva tierra. Ten en cuenta que no es necesario fertilizar una planta después de trasplantarla. SYBASoil contiene nutrientes para más de 6 meses; para otras tierras para macetas, consulta el envase.
A la hora de regar tu planta, es esencial conocer los errores comunes de riego que debes evitar.
¿Qué mezcla o tipo de tierra debo utilizar para mi planta?
Esto depende en gran medida de la especie de planta y de su hábitat original. Una planta procedente de los suelos de los bosques tropicales, como la Fittonia, obviamente tendrá requisitos diferentes a los de una planta procedente de un desierto abrasador, como una suculenta. Utiliza la guía SYBASoil para tu planta específica. Los ingredientes también se pueden consultar en la página del producto si deseas mezclar los tuyos propios.
Aunque me encantaría que utilizases SYBASoil para tu próximo trasplante, la mayoría de las plantas también pueden crecer bastante bien en tierra normal para plantas de interior que se encuentra en tu centro de jardinería local con un poco de perlita añadida. La cantidad de perlita depende del drenaje que quieras o necesites. Como pauta general, puedes utilizar un 50 % para cactus y suculentas y un 25 % para plantas de interior tropicales.
Consejos y trucos
- Utiliza unas tijeras para cortar la parte inferior de la maceta antigua si las raíces están atascadas.
- Coloca una bolsa de basura debajo de la zona de trasplante si vas a trasplantar en el interior.
- Deja la planta en la maceta para facilitar el riego y el trasplante en el futuro.
- ¡Tira la tierra vieja a un cubo de compostaje!
- Utiliza guantes o una tela gruesa para manipular los cactus.
Cada planta prospera en un entorno ligeramente diferente. Para obtener más información sobre qué mezclas funcionan mejor, echa un vistazo a nuestro desglose de las mezclas de tierra más populares para plantas de interior.